G de Guadiana.
Hay personas que llegan a tu vida, desaparecen durante un tiempo y vuelven a aparecer, a diferencia de otras que desaparecen y se acaban extinguiendo éstas, aunque no las veas, siguen estando ahí, como el río Guadiana. Igual que las personas-guadiana, hay aspectos de nosotros mismos que también desaparecen o, mejor dicho, arrinconamos.
Cuando tenía 18 años arrinconé un aspecto de mi vida, o eso creí haber hecho.
Con el paso del tiempo me he ido dando cuenta que hacer tal cosa era imposible. Aquello no fue simplemente algo que hacía los sábados por la tarde y un par de semanas en agosto, aquello es la base de quién soy, en muchos aspectos, hoy en día.
Aunque ese aspecto siguiese presente en mi vida en mayor o menor medida, hace poco más de una semana se alinearon los planetas, las estrellas, mi cerebro y mi corazón, creando las circunstancias perfectas para volver a implicarme al 100% en ello, con muchísimas ganas e ilusión.
Poca gente entiende porqué tanto entusiasmo, y eso lo hace más especial si cabe.
Ahora sólo tengo que esperar a mañana y disfrutarlo.
Naomie

